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Stgo.Wanderers – U. de Chile 1976 un partido con historia

Tempranamente, a los 11 minutos del primer tiempo, los azules abren la cuenta con el infortunio del centro Manuel Maluenda, quien con un autogol derrotaba a su compañero de arco, Ricardo Frez. Pero el espíritu combativo de Wanderers lo hace reaccionar, y se va con todo en la demanda del empate en busca de la portería del argentino Hugo Carballo.

Los recambios surten efecto en los caturros, en la segunda etapa. Juan Verdugo, habilidoso mediocampista se une a “Chamaco” en el medio, y comienzan a descomponer a la dura defensa universitaria liderada por Manuel Pellegrini, junto a Jhonny Aswelch, Heriberto Pizarro y Wladimir Bigorra, quienes responden con vehemencia, para frenar el talento volante , quien reacciona a una agresión, y Cantillana lo expulsa.

Wanderers queda con diez sobre el césped playanchino, con un gol abajo y con todo su público enardecido. El reducto porteño fue una caldera, lo que lleva al descontrol los jugadores internacionales, otros dos expulsados: Fernando Osorio y Francisco Quinteros. Wanderers se quedaba con 8 jugadores en cancha, faltando diez minutos para el final.

Sin embargo, Chamaco Valdés, se viste -una vez más- de héroe. Controla una pelota en mitad de cancha, elabora la “pared” en contragolpe con Jaime Fonseca, y el mismo lo culmina en gol venciendo a Carballo.

Faltaban menos de cinco minutos y se gestaba la hazaña, Wanderers empataba el partido con tres elementos menos en la cancha.

La “U”, alentada por su técnico, Luis Ibarra, desesperadamente busca el gol del triunfo, aprovechando la ventaja numérica. El ambiente del estadio, hace que los jugadores se desconcentran, mientras que las hinchas wanderinenses, se mantiene enfervorizados, alentando a su equipo, y pidiendo con insultos el término del pleito al referido. Playa Ancha, como en sus mejores tiempos es una caldera.

Pero faltaba uno de los epílogos más recordados por las hinchas del decano. Restaba menos de un minuto de juego, cuando un balón en profundidad llega al área wanderina. La prestancia y corpulencia de los argentinos Jorge Omar Berrío y Rubén Díaz, para pensar que la pelota es una solución fácil para el rechazo, sin embargo, se estorban, preocupados de ir a embalar a Leonardo Montenegro, quien se filtra entre ambos, para entrar al área con pelota dominada y derrotar al portero Frez.

Era el 2 a 1 que ponía fin al esfuerzo caturro, pero que daría inicio a una de las mayores grescas que se ha visto en una cancha de fútbol en Chile.

Tras el gol, Esteban “Toro” Aránguiz, quien en años posteriores jugaría por Wanderers (1984), le grita la conquista en la cara a los defensas centrales porteños, quienes reaccionan, y uno de ellos, Rubén Díaz, le propina un golpe de puño al rostro. Aránguiz, cae noqueado al pasto playanchino, y se inicia la pelea. Participar todos los jugadores, incluidos los suplentes de ambos equipos. Puñetes, patadas, golpes de caña, etc., son lo que llena la vista de los espectadores que desde las graderías demuestran su indignación, por lo que los carabineros deben esforzarse para contener a los hinchas que forzarán a romper las rejas y sumarse a la batalla Campal.

Aránguiz, causante de la provocación, sangrando profusamente de su ojo, es sacado en la camilla directo al hospital, donde posteriormente se diagnostica la falta de rendimiento de la retina.

Para colorario, el árbitro Cantillana, expulsa a otros dos jugadores de Wanderers, quedando con seis en cancha, perdiendo el partido.

Paradojalmente, ningún jugador universitario sería expulsado. Desde esa fecha, los azules se ganaron el apodo de “karatecas”.

wanderers-U pelea 1976

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Formación ante la U 1976: Ricardo Frez, Raúl González, Eduardo Cordero, Rubén Díaz, Raúl Aravena, Manuel Maluenda; Claudio Mena, Francisco Valdés, Jaime Fonseca, Francisco Quintero y Fernando Osorio.

Por Carlos Campos C, periodista y comentarista de Golazo.