El legado de los Villarroel sigue vivo en Santiago Wanderers

La historia de Santiago Wanderers también se construye en familia. Los Hoffmann, los Mozó, los Robles y los Plaza son algunos de los apellidos que han dejado una huella imborrable en el Decano. A esa tradición se suma la familia Villarroel, que sigue escribiendo nuevos capítulos con la camiseta verde.

Moisés Villarroel se convirtió en uno de los grandes referentes del club. Años después, su hijo Martín debutó en el primer equipo e integró el plantel que consiguió el ascenso a Primera División en 2019. Ahora es el turno de Cristóbal, quien con apenas 19 años ya conquistó la primera Copa Libertadores Sub-20 en la historia de la institución, debutó en el profesionalismo, fue convocado a la Selección Chilena Sub-20 y en septiembre disputará la Copa Intercontinental frente al Real Madrid. El menor de los hermanos, por su parte, continúa su formación en las divisiones inferiores, prolongando el vínculo de la familia con el Decano.

En conversación con En Cancha, el volante destacó el papel que han tenido su padre y Martín en su desarrollo, tanto dentro como fuera de la cancha. “Mi papá siempre nos ha dado los mejores consejos desde su experiencia, y compartir camarín o entrenamientos con mi hermano Martín es un privilegio único”, señaló.

Ese respaldo también estuvo presente cuando cumplió uno de los sueños que lo acompañó desde niño: debutar con el primer equipo. “Fue una emoción indescriptible. Venía soñando con ese momento desde que era un niño. Vestir esta camiseta de manera profesional, justo un día después de mi cumpleaños y con un triunfo para empezar, es algo que se queda grabado para siempre en el corazón”, recordó.

El sentido de pertenencia también se refleja en un gesto que los hinchas reconocen de inmediato. Cada vez que Cristóbal besa el escudo tras convertir un gol, revive una imagen que durante años inmortalizó Moisés Villarroel con la camiseta caturra. Para el mediocampista, ese acto tiene un significado especial. “Ser de Wanderers es una forma de vida, se lleva en la piel y se siente en cada rincón del puerto”, afirmó.

Aunque ya suma hitos importantes en su carrera, el canterano tiene claro cuál es su próximo desafío. “En lo colectivo, mi gran sueño inmediato es lograr el ascenso y devolver a Santiago Wanderers al lugar que se merece en Primera División. En lo personal, quiero seguir sumando minutos para afianzarme en el equipo”, sostuvo.

Con un título continental, un debut en el profesionalismo y presencia en la Roja Sub-20, Cristóbal Villarroel comienza a consolidar su propio nombre. Uno que mantiene vivo el legado de una familia que, desde hace años, forma parte de la historia de Santiago Wanderers.

Foto Archivo. Comunicaciones Santiago Wanderers.