Con el corazón apesadumbrado, la familia wanderina despide hoy a quien no solo fue nuestro Presidente, sino indiscutiblemente el dirigente más grande en la historia de nuestra institución.
Don Reinaldo deja una huella imborrable en el Decano del fútbol chileno. Bajo su liderazgo visionario, gestión incansable y amor incondicional por nuestros colores, el club alcanzó páginas doradas que quedarán marcadas para siempre en la memoria de Valparaíso: La obtención del título de Segunda División (Primera B) de 1995, el Subcampeonato de 1999 y la histórica conquista del título nacional de Primera División en 2001, logrando la consolidación institucional de nuestro club.
Su visión de futuro fue fundamental para construir las bases sólidas sobre las que hoy descansa la institución. Fue él quien, a través de la Inmobiliaria Santiago Wanderers, adquirió e implementó el Complejo Deportivo de Mantagua, legándonos un centro de entrenamiento e infraestructura de primer nivel que hoy nos permite preparar en óptimas condiciones a los jugadores del mañana.
Fiel a su convicción y amor por la institución, regresó para luchar incansablemente por el retorno a Primera División, dejándonos hoy compitiendo en la cima de la tabla gracias a un proyecto deportivo sólido e innovador, enfocado en potenciar el talento joven formado en nuestra cantera. Fruto de esta visión hacia las fuerzas básicas, logramos un hito inolvidable e histórico: Consagrarnos como campeones de la Copa Libertadores Sub-20, siendo el único club en la historia de Chile en conseguir este título continental, y representar a nuestro país disputando la Copa Intercontinental en España frente al Real Madrid en el mítico Estadio Santiago Bernabéu.
Su legado trascendió las fronteras de Valparaíso, pues fue durante su gestión al mando de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), que Don Reinaldo Sánchez cambió el destino del balompié nacional. En un momento crítico para la disciplina, tuvo la visión estratégica de crear el Canal del Fútbol (CDF), una decisión audaz que salvó al fútbol chileno de la quiebra, transformó la estructura financiera de nuestra industria y garantizó la sustentabilidad económica de todos los clubes del país hasta el día de hoy.
Enviamos nuestras más sinceras condolencias, fuerza y un abrazo fraternal a su familia, seres queridos y a toda la hinchada caturra en este momento de profundo dolor.
¡Hasta siempre, Don Reinaldo! Su legado vivirá eternamente en el corazón de Valparaíso y del fútbol chileno.
Próximamente se informarán los detalles sobre su velatorio y honras fúnebres.
Texto y Foto. Comunicaciones Santiago Wanderers.




