La reforma de las SADP y su impacto en la Región de Valparaíso

La Cámara aprobó con amplia mayoría la reforma a las sociedades anónimas en el fútbol, una iniciativa que introduce mayores controles, limita la multipropiedad y redefine la estructura institucional del deporte en Chile.

Con 148 votos a favor, 0 en contra y 1 abstención, la Cámara de Diputados aprobó la reforma a las Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales (SADP), una iniciativa que busca fortalecer la fiscalización, limitar la multipropiedad y regular los conflictos de interés en la administración de los clubes. Además, incorpora mayores exigencias de transparencia, promueve una participación más activa de socios e hinchas y establece la separación entre la Federación de Fútbol de Chile y la liga profesional, hoy representada por la ANFP, con un plazo de 18 meses para adecuar sus estructuras.

En la Región de Valparaíso, donde este modelo está ampliamente extendido, los efectos alcanzan a clubes con distintas realidades. En ese contexto, Santiago Wanderers aparece como uno de los principales involucrados, ya que su historia y vínculo con los hinchas conviven con una estructura de administración privada que podría experimentar cambios relevantes. La reforma podría fortalecer el rol de la corporación y exigir mayores niveles de control y transparencia en su gestión.

Por su parte, Everton de Viña del Mar se posiciona como uno de los casos más representativos del modelo en Chile, debido a la presencia de capitales extranjeros en su propiedad. Esto lo sitúa directamente en uno de los focos de la reforma, especialmente en lo relativo a la regulación de la multipropiedad y la influencia de grupos económicos en el fútbol, lo que podría traducirse en ajustes en su estructura.

En el caso de Deportes Limache, un proyecto más reciente que también opera bajo este sistema, los cambios podrían incidir en su proyección y en la forma en que estructura su crecimiento, particularmente ante nuevas exigencias de control y condiciones para la inversión.

El alcance de la reforma también se extiende a otros clubes de la región. En Unión La Calera, el nuevo marco se vincula con cambios recientes en su estructura de propiedad, en un contexto donde las restricciones a la multipropiedad adquieren mayor relevancia. En San Luis de Quillota, el énfasis está en el aumento de la fiscalización, especialmente en lo relacionado con la independencia en la toma de decisiones. Por su parte, Unión San Felipe también deberá ajustarse a mayores estándares de transparencia y control, en línea con las nuevas exigencias.

De esta manera, la iniciativa no solo impacta a los clubes de forma individual, sino que también introduce cambios en la organización del fútbol chileno y en la forma en que se administrará la actividad en los próximos años.

Nota escrita por Vanessa Vega.