Santiago Wanderers cayó 3-1 ante Real Madrid en la final de la Copa Intercontinental Sub-20, disputada ante más de 52 mil personas en un Santiago Bernabéu que fue escenario de una jornada histórica para los caturros.
El Decano salió a competir sin complejos y generó sus propias ocasiones, hasta que el partido cambió a los 25’ con la expulsión de Dubó. Tres minutos después, Yáñez abrió la cuenta para los merengues tras un tiro libre y obligó a Wanderers a remar con diez jugadores.
Lejos de derrumbarse, los porteños encontraron el empate apenas iniciado el complemento. Un error en la salida madridista fue aprovechado por Ponce, quien recuperó y habilitó a Christian Silva. El goleador de la Libertadores no perdonó y puso el 1-1 a los 49’: de Casablanca para el mundo y gol en el Bernabéu.
Con el partido nuevamente abierto, Fabiano Avello sostuvo a Wanderers con intervenciones claves, mientras los caturros también buscaron el segundo. La resistencia duró hasta los 80’, cuando Santamaría conectó un centro para devolverle la ventaja a Real Madrid.
El desenlace fue dramático. Valenzuela recibió la segunda amarilla y, ya en los descuentos, el VAR determinó penal para los españoles. Avello volvió a agigantarse y contuvo el lanzamiento de Yáñez, manteniendo viva la ilusión. Carvacho también fue expulsado y el Decano terminó afrontando los últimos minutos con ocho jugadores.
Real Madrid encontró el definitivo 3-1 a los 90+8’ y el pitazo final dejó la imagen más dolorosa: Avello rompió en llanto y las lágrimas se extendieron por todo el plantel. Jóvenes que sienten la camiseta y que terminaron destrozados sobre el césped después de llevar al campeón de Europa hasta el límite.
Wanderers no levantó la Intercontinental, pero cerró en el Bernabéu una campaña inolvidable: campeón de América y finalista del mundo.
Nota escrita por Vanessa Vega López.
Foto. Comunicaciones Santiago Wanderers.




